Una entrada muy especial.

A continuacion voy a reprodcir una entrada que para mi ha sido muy especial.
Sofia Serra ha hecho un analisis de mi trabajo desde el conocimiento y la sensibilida.
Si quereis verla en su blog pinchar aquí.

Antonio Alvarez Gordillo, artista de la vindicacion de una utopia sostenible.


Óleo/tabla. Autor: Antonio Álvarez Gordillo, y de todas las imágenes presentes en esta entrada


Va una navegando por estos siete mares de la realidad invertida como alguna vez los llamó en sus poemas, buscando no se sabe qué y sucede que de pronto arriba a las costas de una tierra paradisíaca, una tierra donde poder hacer acopio de víveres y descansar por unos días de la aventura, a veces tormentosa, que significa viajar por el proceloso océano, que por muy conocido y muchas cartas de navegación que sobre él existan siempre resulta, como todos los océanos, un paraje extraño a las dos piernas del hombre, demasiado extenso para lograr abarcarlo con una sola mirada, demasiado profundo para sentirse segura sobre su nivel, si no fuera porque el barco con el que navega , siente la navegante es uno de los mejores navíos salidos del astillero.
Esas costas pertenecen al país del Arte de Antonio Álvarez Gordillo. Grabador y pintor sevillano, nacido en 1969. Encontró la navegante en sus obras el auténtico perfil de ser de hombre haciendo Arte, algo que la infortunada por la travesía tan grande, tan demasiado grande, creyó en algún momento que no podría existir. Pero existen, claro que existen.Se imagina la navegante al pintor sevillano sentado en cualquier silla de su estudio una mañana cualquiera disponiéndose a seguir con el dibujo que el día anterior comenzó y que probablemente le servirá de boceto para el siguiente grabado que realice, o para algunos de sus óleos o pinturas acrílicas.
Se imagina la navegante al artista volviendo de llevar a su hija al colegio, ambos a lomos de su bicicleta, comprando de camino algún vívere o pertrecho necesario para el mantenimiento de su hogar, y una vez tomado el segundo café, o tal vez té de la mañana, disponièndose a seguir con el trabajo del día anterior. Tal vez una gran mesa llena de papeles de distinto calibre y texturas, carboncillo, lápices, algunos bocetos de cualquier dibujo, un estudio para el siguiente grabado, caballetes y tal vez la pared decorada bien con antiguos dibujos, bien con mapas del orbe terráqueo entresacados de diferentes y antiguos Atlas de enseñanza escolar, y sí, también, es posible, un ordenador, escáneres, alguna cámara de fotografía y por supuesto los artilugios necesarios para trabajar sobre una de las disciplinas más difíciles sobre las que el arte se ha desarrollado, el arte del grabado.
El grabado, uno de los componentes a los que el hecho artístico más le debe en la historia del arte español de todos los siglos, y geografías, y uno de los soportes más exactamente ligados al hecho de ser artista, pintor en este caso, por la dificultad técnica y la destreza de la misma característica que requiere. Se prepara la plancha sobre la que luego correrá la tinta burilándola con diferentes herramientas dependiendo de qué tipo de grabado se pretenda realizar. Muchos y distintos métodos, pero en definitiva, el traspaso del dibujo a la plancha debe realizarse mediante técnica manual pura y llanamente. Cualquier error, cualquier desliz en el dibujo que quede señalado en la plancha quedará para siempre impreso, por lo que el cuidado y el temple que hay que desarrollar para su ejecución requerirá de una inmensa dosis de buen hacer y seguridad en el trazado de las líneas. Es decir, habrá que ser un muy buen dibujante para poder ser grabador, contar con la inteligencia manual requerida y bien desarrollada para que esta labor sea factible.
Y así llega la navegante a la visión de los grabados realizados por este autor sevillano, autor concienciado sobre la importancia de esta técnica en el desarrollo de las artes en el pasado histórico.
En épocas pretéritas, casi ningún gran maestro dejó de contar entre sus trabajos con una buena colección de los mismos realizados por su mano o por la de otros artistas. Una labor a través de la cual las diferentes iconografías que recorrieron Europa y América pudieron extenderse y llegar hasta los diferentes estudios y talleres de artistas, de tal forma que el autor determinado pudiera contar con visiones de modelos iconográficos, escenas requeridas para diferentes temáticas, en definitiva, la manera en la que las tendencias socioculturales quedaba plasmada y repartida por los cuatro puntos cardinales. Y el camino inverso, el grabado realizado a partir de una obra maestra, cualquiera que fuese, permitía que su visión pudiera llegar todos los confines del mundo, de tal forma que el trasvase de información iconológica con todo lo que ello conlleva, pudo ser amplio y continuo. Nada quedaba sin reflejar, todo podía ser absorbido sin importar distancias. De alguna forma el grabado era la “internet" de la época. Después llegaron los grandes maestros más modernos, hasta casi contemporáneos: Goya, Picasso, Miró, algunos expresionistas y el grabado continuó reflejando la tendencia de las artes en el mundo actual.
No es de extrañar que en algún momento puedan aparecer grabados que reflejen hasta los conocidos emoticones que inundan un espacio como este que el ser humano ha habilitado, pero lógicamente, es algo mucho más difícil, por la existencia de técnicas más rápidas, cómodas y muchísimo más fáciles para la reproducción visual de modelos apetecidos.
Así que el grabado hoy en día queda recluido en el cajón del buen hacer de algún pintor que aún cree en la fisicidad necesaria para la realización de la obra de arte, con todo lo que ello implica.




Como es el caso de Antonio Álvarez Gordillo.

La obra de este artista sevillano refleja el canto de ese Hombre integrado en su realidad física, consciente de que sólo el conocimiento de lo que nos define como hombres desde los pies posados en la superficie del planeta puede habilitar la obra de arte como exaltación de todos los anhelos más o menos compartidos por la mayoría de los seres humanos: un mundo mejor, una población humana comunicativa y llena de amabilidad para con el resto, un ser humano entroncado en sus raíces con capacidad suficiente para lograr navegar juntos y acordes los unos con los otros. hay sitio para todos n este mundo.


¿Y cómo lo consigue este autor sevillano? Accediendo a los más íntimos recovecos en los que casi todo ser humano se siente seguro. Los suyos son la representación de los espacios “sin lugar”que conforman su vida cotidiana íntima y segura, confortable para su alma: la intimidad de una cama, la expresión de ternura de un gesto de una madre con un niño, la seguridad de alguien que, montado en el trasportín de una bicicleta, es capaz de hasta apoyarse sobre la espalda del que conduce y cerrar los ojos para deleitarse en hermoso sueño; o la transposición de un paisaje idílico salpicado de todas las flores de los mil y un brillantes y hermosos colores que permite la pintura al óleo y la acrílica; el sueño, el ideal favorecido por la lectura de un libro,


o con la constatación del esfuerzo que hay que realizar para mantenerse en equilibrio y poder seguir haciendo lo que en conciencia le gusta y para lo que está dotado, casi como acróbata circense fuera,
o el reflejo pluscuamperfecto de la seguridad que otorga la contemplación de la serenidad que favorece el uso de curvas casi perfectas y colores muy sólidos, sin ambages, con claridad meridiana, tal vez con claridad del Sur con mayuscula, no del sur geográfico, para definir el sombrero de una mujer como si aureolas celestes o solares rodearan su dulce rostro y perfectamente redondo...




lo redondo, la curva... y ahora los ángulos. Los ángulos y ese perfilamiento riguroso como ejemplo de tenacidad y empeño sólo para definir las facciones de esos rostros, los límites figurativos de cada elemento representado y reflejar que el pintor con anhelo de visión idílica del ser humano en su entorno, como aspiración máxima y común de todo ser humano contemporáneo, y casi dis-temporáneo, no deja de transmitir la dificultad que exige mantener el sueño por un sueño en un mundo como el de hoy, cada vez más consciente del rigor y la persistencia con que los males, también provocados por el hombre, no dejan de bombardear el trabajo denodado que exige la lucha por la utopía. El pintor no se reprime y aún en su esfuerzo por mantener a salvo la ingenuidad de su visión que es la que le permite seguir ejerciendo su labor como artista, no duda en representar aunque sólo fuera a título personal las escenas que limpia y metafóricamente nos habla de la protesta que a todos nos incumbe.


...hasta el punto de intentar señalar, utilizando su amor por las imágenes de mapas antiguos, en un homenaje a cualquiera de las zonas más deprimidas del planeta, aquéllas donde habitan en mayor número los perseguidos por la injustica, la miseria provocada por nosotros como mismos verdugos de una utopía siempre inalcanzable


Pero el pintor es artista, el pintor es ser humano y, consciente y sabedor de ello, centra inevitablemente su atención en la modelación de la figura humana como referente de toda su obra, y en su afán por ejercitar la conciencia del mismo llega a humanizar casi todo lo que se pone a su alcance, humaniza el sol
y hasta los mismos mapas como ya hemos visto. Pero existe un detalle entrevisto en las formas que da la verdadera dimensión del componente humanístico que sustenta la obra de Antonio Álvarez Gordillo. Se trata de la dosis de monumentalidad con la que aparecen las figuras humanas, aunque representen a las pequeñas de los niños. Ese componente, expresado por la relación anatómica de las proporciones, retrotrae a los más señeras momentos de la Historia en los que el hombre se convierte en centro del mundo, su apuesta por él, su fe en el poder de su inteligencia, con un apercibimiento para el espectador avezado de una relación indirecta con la época clásica picassiana hasta la antigüedad grecolatina, pasando lógicamente por el Renacimiento italiano. Es tal el grado de parentesco inherente a la obra de este pintor sevillano con esos momentos en los que más y fielmente se creyó en el ser humano y su facultades intelectuales que hasta podemos encontrar referentes iconográficamente expresos, como sus bellísimas floras, trasuntos actuales y personalísimos de la hermosa Flora de la pintura “El nacimiento de Venus”, de Sandro Botticelli, del Quattrocento italiano.


En resumen , la observación de las formas en la figura humana, llena de curvas siempre rigurosamente extraídas del fondo común del color, siempre bellísimos, la angulosidad del dibujo por el que es más posible el traspaso del mismo boceto a una plancha de grabado y que nos remite a esa realidad en la que el pintor vive, la ensoñación representada hasta en el hecho mismo de la presencia de los modelos, siempre en intimidad compartida, asomados al embozo de las sábanas y la colcha de la cama común,

nos remiten al esfuerzo por un ser humano artista para, siendo consciente de la realidad de la que forma parte como hombre contemporáneo, no dudar en intentar dar a esa parte de la historia que le ha tocado vivir lo mejor de sí como ser humano, apostando por la expresión de todo lo hermoso como mejor don con el que favorecer la utopía de ese bien común. Amor con amor se gana, podría ser el lema del trabajo de este pintor sevillano.
Lo que no sabía la navegante es que Antonio poseía una amplia trayectoria en el quehacer de su esfuerzo, labor y trabajo artístico desde que acabó sus estudios en la facultad de Bellas Artes. Lo que no sabía la autora de esta entrada, ni siquiera cuando comenzó a escribirla, es que este pintor podría haber sido hoy uno de los tantísimos autores que conocemos como “consagrados”; todo ello si no hubiera sido porque en el momento cumbre de dar el salto desde el anonimato a la fama, tras haber logrado estar a punto de exponer en ARCO, tras incluso haber conseguido una clientela, hasta de estatales estamentos, y cuando estaba a punto de comenzar a disfrutar de los laureles del éxito, cargado su equipaje, eso, sí con una pintura que hasta entonces había desarrollado integrada en la complicidad de las modas actuales, llena de oscuridades, como visionario de la realidad del mundo actual, este autor, digo, decidió detenerse y no coger el tren de las mieles del éxito. ¿Por qué? Su obra responde mejor que nadie, pero no me sustraigo a exponerlo con palabras. Simplemente decidió que si quería luchar por esa visión ideal que hasta sus mismos mapas le habían enseñado a contemplar posiblemente situados en este planeta, tenía que hacer caso a lo que su vocación ponía delante suya con las armas de su inteligencia, su don y su talento. La posibilidad de un voto, aunque sólo fuera uno, el suyo, por un mundo mejor a través de su pintura, de su hacer artístico, lo que conllevó, como siempre sucede con todo lo que no sigue la corriente, la casi nula posibilidad de reconocimiento, tras, como siempre también, el inentendimiento de su hacer, confundiendo la interpretación de su obra, o lo que es peor, haciendo caso omiso del bien regalado con ella. No sabía la autora de esta entrada tal detalle en su carrera artística, pero ahora, una vez sabido, aún más le cuadra todo lo percibido a través de su obra. Ya todo le cuadra como el círculo más perfecto, como esos círculos en los que Antonio convierte desde los rostros humanos hasta el mismísimo sol, llenando de humanidad todos los bordes finitos de la tierra y la infinitud del albergue en la inteligencia humana como fuente de todo bien.
Un pintor que hace Arte, un pintor de y para este mundo que vivimos, un pintor de su tiempo, un pintor en definitiva para la Historia del ser humano. Antonio Álvarez Gordillo.¡
Ah!, y un paisano de la que suscribe, lo cual, tampoco puedo sustraerme a decir, constituye un inmensísimo orgullo. De esperanzas en un sueño vive el hombre, y los sueños a veces se ven cumplidos.
Muchas gracias, Antonio.

Comentarios

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  2. Con éste enlace que te dejo aquí, va un beso y un abrazo para tus niñas,para Rocío y para ti, Antonio.

    http://sofiaserragiraldez.blogspot.com/2010/02/rien-ne-va-plus.html

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  3. Antonio tu trabajo como pintor esta mmuy pero que muy bien definido y cuidado en el texto que hoy la amiga Sofía nos presenta y nos delita.
    Un abrazo para ambos.
    Como amigo me alegro que tu arte sea reconocido por quien de verdad entiende, como es el caso de Sofia, Licenciada en arte contemporáneo, y una de las mejores fotógrafas que hay en Sevilla, Andalucía. Y me quedo corto.

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  4. Hola Antonio, tienes unos dibujos bellísimos,muy oníricos, te felicito.

    rosario

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  5. Estuve paseando por tu blog... y me gusta lo que he visto. Esta tarde lo "remiraré" con más calma.

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